miércoles, 12 de octubre de 2016

Leyes sobre Sucot


Citamos a continuación un compendio de leyes sobre la festividad de Sucot




  • La Sucá debe estar construida de –por lo menos- tres paredes y el “secaj” –techo de paja-. Las paredes pueden confeccionarse de cualquier material que se sostenga ante un viento común, quedan excluidas telas, mantas, sábanas etc. que no se sostienen ante un viento común. De confeccionar las paredes de plástico o metal, o sea de un elemento no vegetal, no deberá colocarse el “secaj” directamente sobre estas paredes sino sobre listones de madera que se coloquen sobre las mismas, ya que el “secaj” debe apoyarse sobre un elemento vegetal que no se pasible de impurificarse –mekabel tuma-.

lunes, 10 de octubre de 2016

Leyes de Yom Kipur



Prohibiciones de Iom Kipur


1. A partir de unos momentos previos a la puesta del sol del 9 de Tishrei hasta después de la salida de las estrellas del 10 de Tishrei está prohibido efectuar todo trabajo que está prohibido realizar en Shabat,tanto prescriptos por la Torá como por dictaminación Rabínica.

sábado, 9 de julio de 2016

¿Por qué la condicion de Judio viene de la Madre?




Pregunta :
¿Por qué la condición de judío se hereda a través de la madre? Entiendo que en otras épocas era fácil saber quién era tu madre, mientras que no existían métodos para probar la paternidad. Pero hoy en día tenemos el test de ADN… No entiendo, ¿por qué no puede alguien ser judío aún si solo su padre lo es?
Respuesta :
El ser judío no está en nuestro ADN. Está en nuestra alma. La razón por la cual la condición de judío es heredada de la línea materna no se debe únicamente al hecho de que es más fácil identificar quién es la madre. Se debe a que la identidad del alma está más moldeada por la madre que por el padre. Desde una perspectiva puramente física, un niño está más conectado a su madre. La contribución del padre para la formación de un niño es instantánea y remota. La madre, en cambio, entrega su propio ser al niño. El niño es concebido dentro de la madre, crece dentro suyo, es sostenido y alimentado por ella, y nace de su vientre.

lunes, 27 de junio de 2016

CARTA DEL RAMBÁN A SU HIJO

¡La carta que Najmánides (Ramban, Rabí Moshé Ben Najmán) enviara a su hijo desde Acre, Israel a Cataluña, España, no quedó a través de los siglos como una simple carta de padre a hijo, dándole buenos consejos de conducta y del cumplimiento de su deber espiritual como judío, sino que a lo largo de generaciones trascendió hasta llegar a ser un documento de enseñanza y guía del pueblo judío.  Es fuente maravillosa del saber, del pensar y del sentir, que tonifica y refresca. Es como una luz que ilumina nuestro sendero del bien. Le ordenó que la leyera al menos una vez a la semana, ya que entonces le concederían del Cielo todos los ruegos.

¡Dichoso quien lee su contenido!


"Oye hijo mío, escucha el consejo de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre” (Proverbios 1:8).  Acostúmbrate a expresarte con tranquilidad hacia cualquier hombre y en todo momento.  Y, de esta forma, te apartarás de la cólera, que es una mala cualidad que provoca el pecado del hombre.

Dijeron nuestros Rabanim z”l: A quien se enfada se le castiga con todas las categorías del infierno, pues está escrito: “Aparta la ira de tu corazón y sacarás el mal de tu cuerpo” (Eclesiastés 11:10).  Se interpreta que la maldad es el infierno, pues leemos: “Y también el malvado en el día de su juicio... Y el veredicto para un malvado es el infierno” (Proverbios 16:4).

viernes, 10 de junio de 2016

LA ENTREGA DE LA TORÁ



Por veintiséis generaciones, desde la creación de Adám, Hashem había esperado transmitir a la humanidad la preciosa Torá la cual había precedido la creación del universo. Finalmente, El encontró un pueblo dispuesto a aceptarla. El grandioso momento de su Revelación fue aguardado ansiosamente por el universo íntegro puesto que con ello se llevaría a cabo el objetivo espiritual de la Creación.

Era Shabat de mañana, el seis de Siván, de 2448. Har Sinai (Monte de Sinaí) estaba estremecido de excitación ante el trascendental evento a punto de tener lugar sobre él. Todas las montañas estaban en un estado de agitación junto con él hasta que Hashem les hizo recobrar la calma. Los Benei Israelestaban aún durmiendo porque la noche de verano había sido corta. Ellos fueron despertados por truenos y relámpagos sobre Har Sinai y por Moshé llamándolos, "¡El jatán (novio) está esperando que la Kalá (novia) arribe a lajupá!" Moshé llevó al pueblo al Har Sinai como quien conduce a la kalá a la boda.

miércoles, 1 de junio de 2016

El Baal Shem Tov y los pobres



Cierta vez entró Rabí Israel Báal Shem Tov con su único hijo, Rabí Tzví, que aún era un niño, a la casa de uno de los judíos más ricos de Medzibezh, en la que vieron vajilla de oro y plata y muebles muy refinados. El pequeño Tzví sintió envidia y al salir, su padre le dijo: He notado que sentías envidia en la casa de ese judío acaudalado. En la casa de tu padre tienes una vajilla muy sencilla, y nunca habías visto utensilios de oro y plata.

Créeme, hijo, que si tu padre tuviera dinero suficiente como para comprar muebles vistosos y vajilla de lujo, no lo haría, sino que lo repartiría entre los pobres, y donaría el dinero restante al fondo de beneficencia, sin conservar nada para sí.


martes, 17 de mayo de 2016

El valor religioso de la bandera de Israel

El celeste se parece al mar,
el mar al cielo y el cielo al trono celestial...


El judaísmo es la única religión que exige a sus fieles formar parte de una nación. La esencia del nacionalismo judío es ser ‘‘un reino de sacerdotes y un pueblo santo.’’ Todas las naciones del mundo tienen orgullo nacional y lo expresan entre otras mediante el respeto a su emblema patrio. Nosotros debemos estar más que orgullosos de nuestra nacionalidad que es la esencia de nuestra existencia ‘‘puesto que eres un pueblo santo para Dios y a ti te ha elegido el Eterno para que le pertenezcas más que todos los demás pueblos que hay sobre la tierra’’(Devarim 14:2). No somos un simple cúmulo de individuos sino una nación completa que transita por el camino de Hashem. Para recalcar nuestro carácter de nación Moshé instauró una bandera que exprese entre otros el hecho de que salimos de la esclavitud libre y altivamente ‘‘con gran poderío y públicamente’’ según Rashi en Shemot 14:8.



sábado, 26 de septiembre de 2015

Decir "AMÉN"

Todo el que contesta Amén, se le abren las puertas del Gan Eden:


Dice la Guemará, que todo el que contesta Amén con todas sus fuerzas, se le abren las puertas del Gan Eden.
Dicen los Jajamim, que esto aplica incluso por el Amén de un niño pequeño o de un malvado del pueblo de Israel; ya que con la palabra Amén, Hashem abre su misericordia y manda abundancia al mundo.

viernes, 11 de septiembre de 2015

EL ALMA ENSEÑA




Quizá se trate de entender que a veces las grandes enseñanzas vienen de adentro para afuera y no al revés.


Rabí Pinjas citaba a menudo las palabras: "El alma del hombre le enseñará" y las subrayaba agregando: "No existe hombre que no sea intensamente instruido por su alma". Uno de sus discípulos preguntó: "Si eso es así, ¿por qué los hombres no obedecen a su alma?" "El alma enseña constantemente", explicó Rabí Pinjas, "pero no se repite jamás".


Una de las herramientas más lindas para aprender es el silencio. Sin embargo pocas veces lo ejercemos, casi ni siquiera sabríamos cómo hacerlo. Estamos acostumbrados a aprender de las palabras, de textos, de películas o documentales, de clases teóricas o prácticas. Pero aprender del silencio implica aprender a escuchar qué pasa dentro de uno. La meditación, la oración o simplemente el dedicar a estar un tiempo concentrado en los propios deseos permite reajustar el proyecto propio que queremos desarrollar.


martes, 24 de febrero de 2015

Mitos y Verdades Sobre el Divorcio Judío


¿Qué diferencia hay entre el divorcio civil y el Guet?
Tanto el divorcio civil como el Guet tienen como objetivo disolver el matrimonio. Es ahí donde termina su similitud, ya que el matrimonio civil y el matrimonio religioso operan en dos planos diferentes; se producen por medio de dos sistemas diferentes y se disuelvan por medio de dos procesos totalmente diferentes e incompatibles. El divorcio civil puede disolver los lazos creados por medio del matrimonio civil. Son lazos creados por el hombre y es el hombre quien los puede deshacer. En el matrimonio que se realiza bajo la Jupá la pareja se casa en base a normas divinas. No puede disolverse si no es por medio de un proceso basado en las mismas normas divinas, delineadas en la Biblia. Dicho proceso es conocido como el Guet. Es únicamente por medio del Guet que es posible disolver el matrimonio realizado en base a las normas divinas.

lunes, 23 de febrero de 2015

La vida después de la muerte

Basado en la parashá Jayé Saráh


Nuestros sabios de la Cabalá explican que el nombre de cada una de las secciones en las cuales está dividida la Torá, expresa el contenido conceptual de esa sección. El nombre no se trata solamente de las primeras palabras de cada sección, ni fue elegido arbitrariamente. El nombre de ésta sección es Jaiei Sara, la vida de Sara.

martes, 20 de enero de 2015

A Di-s le encanta esta historia


Esta historia nos cuenta de un famoso Rabino jasídico:


Rabí Israel Baal Shem Tov.

Israel Baal Shem Tov era conocido dentro de su comunidad porque todos decían que él era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que Di-s escuchaba sus palabras cuando él hablaba.

Se había hecho una tradición en este pueblo:
Todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaba algo que no habían podido conseguir iban a ver al rabino. Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía y los llevaba a todos juntos a un lugar único, que él conocía en medio del bosque. Y una vez allí, cuenta la leyenda, que Baal Shem Tov armaba con ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y muy hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo.


sábado, 27 de diciembre de 2014

El estudio de Torá

“Y hablarás de ellas (de las palabras de la Torá) estando sentado en tu casa y al andar en tu camino”



De este versículo aprendemos que en todo momento libre debemos estudiar Torá. Cuando estudiamos Torá debemos tener la precaución de pronunciar las palabras que estudiamos para que éstas se concreten en el mundo de la acción, ya que no es suficiente que el estudio quede solo a nivel intelectual, como está escrito en (Iehoshua 1:8) “Y no se separaran (las palabras) del libro de la Torá de tu boca y las pronunciaras día y noche”
El momento mas apropiado para dedicarnos al estudio de la Torá es luego de la plegaria matutina de shajarit. No obstante quien no disponga de este tiempo libre deberá encontrar algún otro momento y consagrarlo en forma fija al estudio. Este horario que él dispuso deberá ser inamovible aunque se le presente una operación de la cual crea podrá ganar mucho dinero no deberá posponerlo a excepción de que se le presente alguna urgencia a la que indefectiblemente debe acudir, entonces deberá por lo menos estudiar unos pocos renglones y completar este tiempo en otro momento durante el día. A la hora de decidir el tema de estudio deberemos dar preferencia a los temas de Halajá referidos a cuestiones de la vida diaria y estudios que lo fortifiquen en el cumplimiento de la Torá. 

jueves, 9 de octubre de 2014

Sucot: Los cuatro misterios de Shlomó HaMelej

Tres cosas me resultan maravillosas, y cuatro no las sé. 
Proverbios 30:18


Pese a toda la sabiduría concedida a Salomón... las Cuatro Especies lo desconcertaron. Como está escrito: "Tres cosas me resultan maravillosas" - éstas son: la Ofrenda de Pesaj, la matzá y el maror [que se comen en el seder de Pesaj]; "y cuatro no las sé" - éstas son las Cuatro Especies [que se toman en Sucot]. -Midrash Rabá, Levítico 30:14.

La Torá ordena que en Sucot tomemos las "Cuatro Especies", el etrog (citrus), el lulav (una rama cerrada de palmera datilera), el hadás (rama de mirto) y laaravá (rama de sauce).  


Como es frecuentemente el caso, la "Torá Escrita" (el Pentateuco o "Cinco Libros de Moshé") transmite el mandamiento en unas pocas palabras misteriosas, dejando en manos de la "Torá Oral" (la interpretación tradicional de la Torá Escrita enseñada por Moshé y transmitida de una generación a otra) descifrar el significado implícito en la instrucción de la Torá Escrita. 


En la Torá Escrita, el versículo acerca de las Cuatro Especies dice: Y tomaréis para vosotros... el fruto espléndido de un árbol, ramas de dátiles, la rama de un árbol frondoso y aravot del río... El Rey Salomón, cuenta el Midrash, se sintió fascinado por este versículo. "¿Quién dice que el "fruto espléndido de un árbol" es el etrog?", preguntó. "¡Todos los árboles frutales producen fruto espléndido! [En cuanto a] "ramas de dátiles", la Torá nos dice que tomemos ramas, en plural... sin embargo, tomamos un lulav, el corazón sin abrir de la palmera. ¿Y quién dice que la "rama de árbol frondoso" es el mirto?... Y en cuanto a las "aravot del río" - todos los árboles tienden a crecer cerca del agua". 

¿Cómo, en efecto, sabemos que "el fruto espléndido de un árbol, ramas de dátiles, la rama de un árbol frondoso y aravot del río" son el etrog, el lulav, el mirto y el sauce? 
El Talmud, que sintetiza cuarenta generaciones de tradición oral de la interpretación de la Torá, identifica las "Cuatro Especies" a través de una serie de interpretaciones homiléticas de las palabras hebreas empleadas por el versículo. 


La pista en cuanto a la identidad del "fruto espléndido de un árbol" se oculta en la palabra hadar ("espléndido"), que también puede leerse como ha-dar, "aquél que mora". El etrog es único en que mientras otros frutos tienen cada cual una temporada particular en la que crecen, el etrog "mora en su árbol todo el año", continuando creciendo y desarrollándose bajo una variedad de condiciones climáticas. 


En cuanto al lulav, la Torá ciertamente escribe "ramas de palmera", pero la palabra kapot ("ramas de") es deletreada sin la letra vav, significando que también puede leerse kapat, "la rama de", en singular. Además, la palabrakapot también significa "atado", implicando que debemos tomar una rama cerrada ("el corazón de la palmera"). Así, la Torá Oral identifica la segunda de las Cuatro Especies como el lulav. 


Hay muchos "árboles frondosos" en cuyas ramas "las hojas cubren completamente el tallo"; pero la palabra hebrea avot ("frondoso") también significa "plegado" y "como soga". En consecuencia, la "rama de árbol frondoso" (anaf etz avot) es identificada como la rama del mirto, cuyas hojas crecen superpuestas en nudos de tres, dándole el aspecto de una soga plegada. 


Hay otra planta que se adapta a esta descripción -el hirduf (nerium adelfa)- pero el Talmud rechaza esa posibilidad como inconsistente con la norma de que "sus caminos [los de la Torá] son caminos de agradabilidad, y todas sus sendas son paz" (el hirduf es una planta espinosa y venenosa). 


Las aravot del versículo son identificadas como ramas de sauce en razón de la tendencia del sauce a crecer cerca de agua y de la forma estirada de sus hojas (como un río). Otra marca identificatoria de la aravá es que las matas de sauce tienden a crecer en grupos tupidos (la palabra aravá se relaciona con la palabra ajavá, "hermandad"). 


Seguramente el Rey Salomón, el más sabio de los hombres, era tan experto en los modos de exégesis de la Torá como los Sabios talmúdicos cuyo análisis se resume arriba. Como sea, hay muchos pasajes misteriosos en la Torá donde leyes se derivan de dobles significados y formas variantes de deletreado de sus palabras. La dramática declaración de Salomón con respecto al etrog, el lulav, el mirto y el sauce -"[Tres cosas me resultan maravillosas] y cuatro no las sé"- debe encerrar un significado más profundo, uno que hace al sentido interior de las Cuatro Especies tomadas en Sucot.

Cuatro Especies de Hombres

Las Cuatro Especies, dice el Midrash, corresponden a cuatro tipos de personas. 

La misión de vida del hombre consiste de dos desafíos básicos: estudiar y hacer. La Torá es el vehículo mediante el cual logramos el conocimiento de nuestro Creador y el discernimiento acerca de la esencia de la vida; las mitzvot, los mandamientos Divinos, son los medios a través de los cuales construimos un mundo mejor y más santo, desarrollando la creación física para convertirla en un "hogar para Di-s". 
Estos dos empeños definen las cuatro personalidades representadas en las "Cuatro Especies". 
El etrog, que tiene tanto un sabor delicioso como un aroma placentero, representa al individuo perfecto que tanto estudia como logra. El lulav, siendo la rama de la palmera datilera, produce frutos que poseen sabor pero no aroma; éste es el retrato del erudito ermitaño que crece en sabiduría pero evita el mundo de la acción. El oloroso pero insípido mirto es el activista cuya profusión de buenas acciones consume todo su tiempo y energía. Finalmente, el insípido e inodoro sauce representa a la persona que no estudia ni hace, sin llevar a concreción su potencial intelectual ni su capacidad para mejorar el mundo. 
En Sucot, concluye el Midrash, estas "Cuatro Especies" son "atadas todas juntas en un fardo", siendo cada una parte integral de la comunidad de 
Di-s.


La Fruta Atormentada

En vista de esto, podemos comprender las cuatro cosas que fascinaron al más sabio de los hombres. 

Si la "fruta espléndida" en las Cuatro Especies representa la armonía de estudio y realización, ¿por qué es ésta la fruta que "mora en su árbol todo el año"? Uno esperaría semejante perfección en una fruta madurando en la serenidad, en un clima singularmente armonizado con su naturaleza y necesidades; no de una cuyo desarrollo se ve agitado por condiciones siempre cambiantes. Y aún así, una y otra vez nos encontramos con que las más grandes vidas son aquellas cercadas por las vicisitudes y el desafío; que las personalidades más equilibradas son forjadas por la necesidad de tratar con circunstancias cambiantes y de adaptarse constantemente a ambientes y climas nuevos. 
Este, para el Rey Salomón, era uno de los mayores misterios de la vida. ¿Cómo nutre la vacilación el crecimiento? ¿Por qué es que el individuo que disfruta de una existencia serena no es, ni por asomo, tan "fragante" y "delicioso" como aquel golpeado por las vicisitudes de la vida?


Hojas Prensadas

Tampoco el lulav dio sosiego al Rey Salomón. ¿No es la naturaleza misma del discurso intelectual lo que produce opiniones y conclusiones variadas? En las palabras del Talmud: "Los eruditos de la Torá se sientan en grupos numerosos y estudian la Torá. Un grupo considera una cosa impura, y otro la considera pura; un grupo prohíbe un acto y otro lo permite; uno descalifica algo y otro lo considera apto". 

De modo que cuando el versículo habla de "ramas de dátiles", somos proclives a comprender estas palabras en su sentido literal y plural. Pues si la segunda de las Cuatro Especies alude al erudito de Torá, a la mente humana entregada a asimilar la sabiduría Divina, ¿no debería consistir de dos ramas de palmera, acorde a la naturaleza plural del intelecto? ¿No deberían estar sus hojas abiertas y extendidas, señalando las diversas direcciones a las que el examen racional de un concepto conducirá cuando la mente se embarque en ello? 
Sin embargo, el lulav dispuesto por la Torá es una única rama cerrada, con sus hojas fusionadas en una varilla única apuntando a una única dirección. Como concluye el arriba citado pasaje talmúdico: "Si una persona preguntara entonces: ¿Cómo, pues, puedo estudiar Torá? Es que todo fue recibido de un único pastor" 
Este era el segundo de los misterios que cautivaron al Rey Salomón. ¿Cómo se relacionan la tropilla de opiniones y perspectivas de la Torá con su "único pastor"? ¿Cómo puede encauzarse la sabiduría Divina a través del múltiple mundo de la razón humana y perdurar como la verdad singular de un Di-s singular?


La Ramita Plegada

La tercera de las Cuatro Especies representa el aspecto "acción" de la vida, la manera en que satisfacemos el propósito de la Creación con las acciones físicas de las mitzvot, construyendo por su intermedio una "morada para Di-s en el mundo físico"[14]. 

Así, la Torá identifica el mirto aludiendo a su aspecto "replegado", debido al hecho de que sus hojas crecen en grupos de tres: el número "tres" representa el plano de la acción, que es la tercera de las tres "vestimentas" o vehículos de expresión del alma (el pensamiento, la palabra y la acción)[15]. 
Aquí se oculta lo que probablemente sea el más profundo de todos los misterios. ¿Cómo puede el acto finito y mundano "albergar" la esencia Divina? 
De hecho, la ramita replegada que viene a la mente al pensar en el mundo físico ¡no es el oloroso mirto, sino el cortante y venenoso hirduf! 
Con todo, es en el mundo material donde Di-s eligió hacer Su hogar. Es el acto físico al que El impartió la capacidad de servir como la forma más excelsa de comunión con El por parte del hombre. ¿Por qué? Para el más sabio de los hombres, éste era uno de los cuatro fenómenos sobre los que sólo podía decir: "No lo sé".


Hermandad de Arboles

El cuarto de los misterios de Salomón concierne al sauce, una planta sin fragancia ni sabor, desprovista de estudio así como de actos. 

¿Por qué se cuenta este espécimen entre las "Cuatro Especies"? El versículo mismo responde esa pregunta al referirse al cuarto tipo como "aravot del río". 


El sauce podría no exhibir cualidad positiva alguna, pero sus raíces están hincadas en los bancos de su río ancestral y son nutridas por las aguas de su patrimonio. También él es hijo de Avraham, Itzjak y Iaacov; también por sus venas corren el amor y el temor a Di-s que aquellos legaron a todos sus descendientes. 

Otra característica del sauce es que "crece en hermandad". Esto alude a un aspecto único del "sauce" humano: tomado aisladamente, podría no mostrar un único logro o característica positiva; pero cuando es reunido en comunidad, el aura de santidad que satura a cada alma individual sale repentinamente a la luz. Así, nuestros Sabios nos dicen que la Presencia Divina descansa sobre una reunión de diez individuos (el número que conforma una "comunidad"), aun si no están abocados al estudio de la Torá o al cumplimiento de una mitzvá[16].
Este es también el significado del minián (el quórum de diez varones adultos requerido para recitar determinadas plegarias): diez individuos reunidos representan un salto cuántico de santidad. Diez campesinos ignorantes forman un minián, mientras que nueve eruditos piadosos no. 


Esto es lo que mistificó al Rey Salomón en cuanto al sauce. ¿Cómo es que diez "nadas" suman un "algo"? Si cada uno por sí mismo no posee expresión visible de su santidad innata, ¿cómo cambia eso cuando diez de ellos se juntan? Todos los árboles crecen del agua, meditó el más sabio de los hombres; ¿qué singulariza a los sauces, ganándoles un lugar entre las "Cuatro Especies"? ¿Simplemente el hecho de que crecen cercanamente juntos?

Imposibilidades Axiomáticas

Si pensamos acerca de estos misterios, estos son tan enigmáticos y escurridizos hoy como cuando el Rey Salomón reflexionó al respecto hace treinta siglos. Pero nosotros comúnmente no pensamos en ellos del todo, tan hondamente están insertos en nuestra realidad. A pesar de su lógica incomprensibilidad, éstas son verdades obvias y siempre actuales en nuestras vidas. 

¿Por qué la vacilación y la privación nutren el crecimiento? ¿Cómo puede una verdad singular encarnar ideas contradictorias? ¿Por qué un simple acto físico nos eleva a niveles de santidad y Divinidad incomparables siquiera a los de la experiencia espiritual más trascendente? ¿Cómo se transforma mágicamente un número de seres humanos ordinarios cuando son entretejidos en una comunidad, superando enormemente la suma de sus partes individuales? 
El Rey Salomón no podía explicar estos misterios; ciertamente, nosotros no podemos. 
Pero los reconocemos como axiomáticos a nuestras vidas, como cuatro piedras angulares de nuestra existencia que portan el sello de un Creador dentro de cuyo infinito los seres opuestos se combinan y las verdades paradójicas moran armoniosamente.


Maravilloso e Ilógico

Así, las "Cuatro Especies" evocaron en el Rey Salomón el reconocimiento de que "no las sé", mientras que las tres mitzvot de Pesaj sólo "me resultan maravillosas". Lo que asombró al Rey Salomón sobre Pesaj era el hecho de que a una nación indigna -en las palabras del Midrash[17]: "¿Con qué son estos diferentes de estos? ¡Estos (los egipcios) son idólatras, y estos (los israelitas) son idólatras!"- se le dieron los obsequios de fe (matzá), libertad (la Ofrenda de Pesaj) y perseverancia (maror). 

Di-s eligió sacarnos de Egipto y nos hizo Su pueblo únicamente en mérito de nuestros tres ancestros, quienes encarnaron estas tres características: a causa de la fe de Avraham (quien observó la mitzvá de matzá[18]), la autotrascendencia de Itzjak (quien comió de la Ofrenda de Pesaj[19]), y la perseverancia de un Iaacov acuciado por las aflicciones[20]. 


Esto era, de hecho, maravilloso -que Di-s eligiera una nación como Su pueblo elegido por ningún mérito propio-, 
pero no ilógico. Es un acto que trasciende la razón, pero no la contradice. 
Por otra parte, las cuatro paradojas encarnadas por las "Cuatro Especies" de Sucot son imposibilidades lógicas, impulsando al Rey Salomón no solamente a expresar sorpresa, sino a proclamar: "no las sé". 

Esto refleja también las respectivas posiciones de Pesaj y Sucot en el calendario judío. El año judío tiene dos "cabezas" o principios: Nisán, el mes del Exodo, y Tishrei, el mes en que fueron dadas las "Segundas Tablas" a Israel luego de que estos se arrepintieran del pecado cometido con el Becerro de Oro, y se les otorgara un nuevo comienzo en su relación con Di-s. 


Nisán representa el servicio Divino del tzadík (el individuo perfectamente justo); Tishrei, el del baal teshuvá (el "retornante" o penitente). La perfección deltzadík trasciende nuestro mundo finito para relacionarse con la "maravillosa" (o sea, supra-racional e infinita) luz de Di-s; el baal teshuvá, sin embargo, llega más alto aún, relacionándose con la "incomprensible" esencia de Di-s que no solamente trasciende los límites de razón y existencia, sino que es la paradoja maestra y la fuente armoniosa de las fuerzas y verdades contrarias que saturan nuestro mundo.

Basado en Reshimot #62, págs. 16-20


miércoles, 1 de octubre de 2014

Leyes del Ayuno de Yom Kippur.

"La sagrada Torá nos enseña que los preceptos fueron entregados para vivir con ellos y no para morir por su causa."


Todas las personas mayores deben ayunar el día de Kippur, incluso las embarazadas y parturientas, a menos que su situación personal se lo impida. De todas formas es necesario consultar una autoridad en halajá que indique cómo proceder correctamente, ya que no se debe actuar en forma indiscriminada incluso si se desea asumir una conducta estricta y ayunar cuando no debe hacerlo, ya que esto pondría en peligro la vida o la integridad física de la persona y la sagrada Torá nos enseña que los preceptos fueron entregados para “vivir con ellos” y no para morir por su  causa, como está escrito: "Y vivirás con ellos." Incluso ante una situación dudosa es preciso abstenerse y guardar la salud. Cuando nuestro maestros Rabi Ovadia Yosef, Shlit”a, se desempeñaba como rabino principal de Tel Aviv y posteriormente, solía visitar los hospitales para interiorizarse de aquellos enfermos cuya situación era delicada y no podían ayunar, para convencerlos de que no ayunen. Y citaba lo escrito por el Radba”z (Rabí David Ben Zimra z”l s. XV) quien escribe que la persona que se niega a recurrir al médico aduciendo que él confía en D-os, es un tonto piadoso pues la Torá autorizó a los médicos a curar a los enfermos y por lo tanto la persona debe proceder según las reglas de la medicina tras consultar una autoridad halájica competente. 
  
Existen personas cuya enfermedad se controla por medio de medicamentos y por lo tanto no representa un peligro el Ayuno, sin embargo el abstenerse de tomar la medicación sería de hecho peligroso. En estos casos es preciso consultar una autoridad halájica que indique cómo debe conducirse. Esta situación es común entre personas que toman medicación psiquiátrica o que padecen enfermedades crónicas; estos trastornos en ocasiones pueden definirse como enfermedades de peligro para la halajá. 
  
Las personas que deben comer en Kippur pueden hacerlo normalmente sin restricción ya que ningún precepto de la Torá puede oponerse a la salud de la persona. Sin embargo, en general no es preciso comer de una sola vez una gran cantidad de comida y se puede tomar bocados de hasta 30 gs. En sólidos y 40 gs. en líquidos haciendo pausas entre cada bocado de diez minutos, tanto entre los sólidos como éntre los líquidos.  Y en la víspera de Kippur debe preparar los bocados o las porciones de 30 gs. así como un utensilio para medir los 40 gs. de líquidos. A este efecto puede servir una mamadera o tetero de niño. 
  
Está prohibido bañarse o lavarse el día de Kippur, incluso introducir un solo dedo en agua está prohibido. De todas formas, la prohibición alcanza sólo el lavado que se realiza por placer, por lo tanto si debe lavarse pues se ensució con barro, etc. puede hacerlo ya que no se trata de un lavado de placer. La inmersión en una “mikve” –baño ritual- se halla prohibida el día de Kippur. 
  
En la mañana debe realizar la “netilat yadaim” sólo hasta los nudillos, vertiendo agua tres veces como lo hace habitualmente y pronunciar la bendición correspondiente “al netilat yadaim”. 
  
No se debe lavar la cara el día de Kippur, a menos lo haga para higienizarse, por ej. si se le acumuló lagaña en los ojos, en este caso puede lavarse para eliminar la suciedad. La persona delicada que de no lavarse la cara se siente incómoda y debe necesariamente hacerlo, puede lavarse. Los ashkenazim son más estrictos al respecto y no autorizan el lavado de la cara a menos que lo haga para higienizarse.

¡Qué tengan un ayuno fácil! ¡Tzom kal lekulam!



lunes, 22 de septiembre de 2014

Rosh Hashaná: Un retorno permanente a nosotros mismos.

Nunca es el mismo Rosh Hashaná que, sin embargo, es el mismo. Un tiempo nuevo para celebrar el mismo tiempo.


Así son los ciclos de la vida: parece que avanzan linealmente, pero de alguna manera se está retornando a lugares distintos. Así es la identidad, un retorno permanente a quienes somos, que nunca es el mismo. Por eso la identidad es la búsqueda que nunca termina, por eso la identidad es una apuesta al crecimiento y al cambio. Por eso la identidad nunca es dogmática, sino que implica conectar con lo diferente de mí para nutrirme y seguir buscando.

¿En qué cambié este año y qué cosas seguiré cambiando? ¿Quién dejaré de ser y quién seguiré siendo?

En Rosh Hashaná nos miramos a nosotros mismos, pero cuando miro adentro puedo ver cosas muy distintas. Puedo verme solitario, desesperado por aferrarme a lo mío y por ello constryéndome murallas para resguardarme. O puedo verme a la inversa, en una labor paciente de desmontaje de esos muros de los que provenimos para encontrarme allí adentro enlazado con otros adentros, con otras voces, con otras manos. Mirar para adentro y sólo verse a uno mismo es haber perdido la orientación: el adentro y el afuera se presentan de maneras muy misteriosas. Nadie hay solo en este mundo, salvo que uno sólo se crea todo el mundo.

Celebramos un año nuevo judío y no hay mejor manera de hacerlo que creando las condiciones para una vida más digna, más justa y más sensible.


¡Un año dulce y bueno para todos!

domingo, 14 de septiembre de 2014

Rosh HaShaná: El primer día de nuestra vida.

Nuestros Sabios dicen que en este primer día de vida del hombre Di-s se apiadó de él y en el futuro también se apiadará de su descendencia.


Dice el Midrash Pesiktá Rabatí:
“En Rosh Hashaná fue creado el primer hombre. En la primer hora (del día sexto de la creación, es decir de Rosh Hashaná) D’os decidió crearlo; en la segunda hora se aconsejó con los ángeles; en la tercer hora juntó el polvo de la tierra del cual sería creado; en la cuarta lo mezcló; en la quinta lo convirtió en materia informe; en la sexta le dió forma; en la séptima le insufló el alma; en la octava lo puso en el Gan Edén; en la novena le prohibió comer del fruto del árbol del bien y del mal; en la décima el hombre pecó; en la undécima fue juzgado; y en la duodécima D’os se apiadó de él en el juicio.
Le dijo D’os al hombre: ‘Esto es una señal para tus hijos (descendientes): así como has estado delante Mío en el juicio en este día y me apiadé de ti, así también tus hijos estarán delante Mío en el juicio y me apiadaré de ellos’”.
Gracias a este Midrash, ahora podemos tomar conciencia del real significado que tiene el día de Rosh Hashaná para el judaísmo. Así como en el día de Rosh Hashaná el primer hombre fue juzgado por sus acciones, asimismo todos nosotros somos juzgados en este día por las acciones – buenas o malas – que hayamos hecho el año que finalizó, de allí Nuestros Sabios dicen que en este primer día de vida del hombre D’os se apiadó de él y en el futuro también se apiadará de su descendencia. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Elul: Mes del regreso a la fuente y el renacimiento

"La Teshuvá, la Tefilá y la Tzedaká anulan cualquier decreto adverso" - El Talmud.


El Midrash nos cuenta que cuando Di-s se dispuso a crear al hombre, pidió el consejo de sus servidores.

Llamó a la Torá y le dijo:

-Crearé un hombre. Pero si éste pecara contra Mi ¿qué he de hacer?
A lo que la Torá respondió:
-Que traiga una ofrenda de expiación y su falta le será perdonada.
Preguntaron a su vez a Di-s:
-¿Si el hombre pecara, qué será de él?
Y Di-s respondió:
-Que se arrepienta y retorne a Mi, ofrezca un sacrificio de expiación y será perdonado.

Ello se logra a través de Teshuvá, Tefilá y Tzedaká. 

Teshuvá es el "retorno" a Di-s. Implica el abandono del mal camino y la firme resolución de adaptarse a Sus leyes, expresadas en la Torá. 

Tefilá es la unión con Di-s lograda a través de la plegaria.

Tzedaká es la caridad, la hermandad y el amor entre judíos.

A través de estos tres pilares, el judío que retorna al Creador e impone sobre sí una conducta de acuerdo a Sus deseos, despierta en el Creador un sentimiento de acercamiento recíproco, es aceptado, y logra que los ruegos de su corazón se conviertan en realidad.


Fuente: tora.org.ar

lunes, 11 de agosto de 2014

El amor puro no depende de nada

El Talmud dice: "Cuando el amor depende de otro factor, y ese factor deja de existir, también deja de existir el amor. Pero cuando el amor no depende de nada más, jamás deja de existir" -Avot 5:16. 


El amor puro no depende de nada. El amor verdadero no espera nada a cambio, ni busca el mero placer. El amor es un sentimiento altruista, donde el placer de dar, es mayor que el de recibir. La Torá enseña que, originalmente, el hombre y la mujer fueron creados como una unidad andrógina (hombre y mujer en el mismo cuerpo)... Después Di-s los separó en dos, transformando al hombre y la mujer en seres independientes.

Así, el hombre y la mujer empezaron siendo una entidad única, por eso su estado natural es estar unidos. El amor entre el hombre y la mujer es el resultado de su tendencia natural a ser uno. Cuando el amor es perfecto, el hombre y la mujer son como una sola persona. Ese amor es capaz de superar todos los obstáculos por más difíciles que sean. Ni el hombre ni la mujer por sí solos son "la imagen de Di-s", solamente si están juntos.

Conexión entre la partición del mar y el matrimonio ♥

 "Hashem hizo del mar tierra seca y las aguas fueron divididas"


El agua normalmente fluye, y sólo Hashem puede alterar las leyes de la naturaleza y dividir el mar. De acuerdo con la Guemará, unir dos personas en matrimonio es tan difícil como dividir el mar.

¿Cuál es la conexión entre la partición del mar y el matrimonio?

Cuando los Hijos de Israel vieron a Faraón persiguiéndolos en el desierto, prepararon varios planes de acción. Un grupo estaba a favor de una batalla con los egipcios, otro grupo aconsejaba saltar al mar, un tercero decía que había que rendirse y retornar a Egipto, y un cuarto decía que había que clamar a Hashem por ayuda. Ninguno soñó con la posibilidad de que el mar pudiera dividirse y que ellos marcharían valientemente a través de él por tierra seca. Frecuentemente los jóvenes fantasean acerca de su más apropiado casamiento. Sin embargo, a despecho de sus planes, ellos encuentran su "bashert" de una forma totalmente imprevista, y frecuentemente desposa a alguien de algún lugar distante que nunca imaginó originalmente.


¡Tu B'Av Sameaj!