Por veintiséis generaciones, desde la creación de Adám, Hashem había esperado transmitir a la humanidad la preciosa Torá la cual había precedido la creación del universo. Finalmente, El encontró un pueblo dispuesto a aceptarla. El grandioso momento de su Revelación fue aguardado ansiosamente por el universo íntegro puesto que con ello se llevaría a cabo el objetivo espiritual de la Creación.
Era Shabat de mañana, el seis de Siván, de 2448. Har Sinai (Monte de Sinaí) estaba estremecido de excitación ante el trascendental evento a punto de tener lugar sobre él. Todas las montañas estaban en un estado de agitación junto con él hasta que Hashem les hizo recobrar la calma. Los Benei Israelestaban aún durmiendo porque la noche de verano había sido corta. Ellos fueron despertados por truenos y relámpagos sobre Har Sinai y por Moshé llamándolos, "¡El jatán (novio) está esperando que la Kalá (novia) arribe a lajupá!" Moshé llevó al pueblo al Har Sinai como quien conduce a la kalá a la boda.



