viernes, 10 de junio de 2016

LA ENTREGA DE LA TORÁ



Por veintiséis generaciones, desde la creación de Adám, Hashem había esperado transmitir a la humanidad la preciosa Torá la cual había precedido la creación del universo. Finalmente, El encontró un pueblo dispuesto a aceptarla. El grandioso momento de su Revelación fue aguardado ansiosamente por el universo íntegro puesto que con ello se llevaría a cabo el objetivo espiritual de la Creación.

Era Shabat de mañana, el seis de Siván, de 2448. Har Sinai (Monte de Sinaí) estaba estremecido de excitación ante el trascendental evento a punto de tener lugar sobre él. Todas las montañas estaban en un estado de agitación junto con él hasta que Hashem les hizo recobrar la calma. Los Benei Israelestaban aún durmiendo porque la noche de verano había sido corta. Ellos fueron despertados por truenos y relámpagos sobre Har Sinai y por Moshé llamándolos, "¡El jatán (novio) está esperando que la Kalá (novia) arribe a lajupá!" Moshé llevó al pueblo al Har Sinai como quien conduce a la kalá a la boda.

miércoles, 1 de junio de 2016

El Baal Shem Tov y los pobres



Cierta vez entró Rabí Israel Báal Shem Tov con su único hijo, Rabí Tzví, que aún era un niño, a la casa de uno de los judíos más ricos de Medzibezh, en la que vieron vajilla de oro y plata y muebles muy refinados. El pequeño Tzví sintió envidia y al salir, su padre le dijo: He notado que sentías envidia en la casa de ese judío acaudalado. En la casa de tu padre tienes una vajilla muy sencilla, y nunca habías visto utensilios de oro y plata.

Créeme, hijo, que si tu padre tuviera dinero suficiente como para comprar muebles vistosos y vajilla de lujo, no lo haría, sino que lo repartiría entre los pobres, y donaría el dinero restante al fondo de beneficencia, sin conservar nada para sí.


martes, 17 de mayo de 2016

El valor religioso de la bandera de Israel

El celeste se parece al mar,
el mar al cielo y el cielo al trono celestial...


El judaísmo es la única religión que exige a sus fieles formar parte de una nación. La esencia del nacionalismo judío es ser ‘‘un reino de sacerdotes y un pueblo santo.’’ Todas las naciones del mundo tienen orgullo nacional y lo expresan entre otras mediante el respeto a su emblema patrio. Nosotros debemos estar más que orgullosos de nuestra nacionalidad que es la esencia de nuestra existencia ‘‘puesto que eres un pueblo santo para Dios y a ti te ha elegido el Eterno para que le pertenezcas más que todos los demás pueblos que hay sobre la tierra’’(Devarim 14:2). No somos un simple cúmulo de individuos sino una nación completa que transita por el camino de Hashem. Para recalcar nuestro carácter de nación Moshé instauró una bandera que exprese entre otros el hecho de que salimos de la esclavitud libre y altivamente ‘‘con gran poderío y públicamente’’ según Rashi en Shemot 14:8.



sábado, 26 de septiembre de 2015

Decir "AMÉN"

Todo el que contesta Amén, se le abren las puertas del Gan Eden:


Dice la Guemará, que todo el que contesta Amén con todas sus fuerzas, se le abren las puertas del Gan Eden.
Dicen los Jajamim, que esto aplica incluso por el Amén de un niño pequeño o de un malvado del pueblo de Israel; ya que con la palabra Amén, Hashem abre su misericordia y manda abundancia al mundo.